EN 2018, NO NECESITAMOS NI MESÍAS NI ILUMINADOS: CLAUDIO X. GONZÁLEZ EN LA IBERO

México no tiene un Estado de Derecho: diario rompemos el contrato social

Elecciones, momento indicado para impulsar la agenda anticorrupción

Ciudad de México.- El empresario Claudio X. González, presidente de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad y Mexicanos Primero, afirmó que para 2018 no necesitamos mesías ni iluminados en la Presidencia de la República, sino hombres de instituciones, pues son relevantes si queremos combatir la corrupción y la impunidad.

Durante el Cex ande Lunch ‘Año de Hidalgo. Desafío a un país corrupto’, organizado por el Centro de Exploración y Pensamiento Crítico de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, Claudio dijo que votará por quien “prometa más construcción institucional, porque esa persona, como quiera, va a estar seis años”.

Expresó que los próximos 12 meses, el último año de gobierno de la actual administración, son fundamentales para adelantar la agenda anticorrupción, pues será el tema central del debate nacional: corrupción e impunidad.

Los tiempos electorales, enfatizó, no significan parálisis, al contrario es el escenario perfecto para exigir a los aspirantes. “Es en las elecciones donde puedes ganar más porque es cuando el político te necesita. Entonces, el momento electoral es donde se debe buscar la reforma a fondo”, manifestó.

Respecto a la corrupción, expresó que en nuestro país todos rompemos el pacto social y por eso no hay un Estado de Derecho, ni equidad y desarrollo pleno, y estos problemas derivan en un porcentaje escandaloso de más de 97% de impunidad, y un panorama de injusticia total.

Comentó que hay un problema generalizado de corrupción en el país, en donde hay “estados que están mal y otros están peor”.

Para corregir estos problemas dos elementos son relevantes: educación de calidad, que hoy no existe en el país. “México está preparando mal a sus élites“ y las deja en desventaja frente a otros ejemplos positivos a nivel mundial; y contar con un Estado de Derecho que procure justicia y castigo, y pasa por el fortalecimiento institucional y creación de organismos autónomos e independientes.

Sin embargo, el problema no pasa por el sector público, pues el privado también está de la ‘patada’, pues viven como los escandinavos, europeos y asiáticos ricos, pero no se comportan como ellos.

“Hay un problema masivo de corrupción de falta de gobierno corporativo, de falta de integridad corporativa y hay un exceso de evasión de impuestos y de outsourcing, que deja a los trabajadores sin la posibilidad de tener vivienda, salud o dinero para el retiro”.

Los costos de la corrupción, dijo, son:

  • Perder competitividad a nivel mundial. “Nosotros necesitamos al mundo para desarrollar a México. Cualquier política aislacionista desde México es una política imbécil, necesitamos al mundo, necesitamos su capital, su conocimiento, su tecnología, los empleos que ellos pueden traer”.
  • La corrupción cuesta alrededor de 5% del PIB, según la académica María Amparo Casar, es decir, 900 mil millones de pesos.
  • Impacta 14% de los ingresos de una familia y en el caso de hogares pauperizados, 30%. En un país desigual, la corrupción es un impuesto regresivo.
  • A nivel político, disminuye la calidad de la democracia.

Todos estos fenómenos, señaló, dejaron un porcentaje de 97.1% de impunidad para los delitos cometidos en 2015; pues sólo 2.9% recibieron alguna sentencia, por lo que se habla de una nula existencia de Estado de Derecho en México.

Claudio X. González apuntó que la culpa es de todos y la responsabilidad de revertir este escenario es de la sociedad civil, pues el gobierno no lo hará porque no tiene los incentivos para cambiar este modelo. A través de la presión social, rol fundamental de la ciudadanía, es como se puede modificar este sistema descompuesto.

“Un partido ‘hociquea’ más que el otro, pero ni el PRI ni el PAN ni el PRD ni Morena, ninguno tiene la verdadera vocación de cambiar esto. Entonces tiene que venir la ciudadanía a corregirlo”, y dentro de la ciudadanía los que tienen algunos privilegios, como el de la educación, tienen mayor responsabilidad”.

Enfatizó que tenemos que ponerle cara a la corrupción y a la impunidad, pues de no hacerlo, no se cambiará nada. Agregó que ya no se vale decir que es un asunto cultural o que es tan grande el problema que no puede enfrentársele. Hay que involucrarnos todos pues es un problema sistémico.

Sobre las necesidades apremiantes, enumeró que el tránsito de la PGR, “un modelo de injusticia politizada”, a la Fiscalía, organismo de procuración de justicia autónomo, independiente y eficaz. “Hay que crear a las instituciones que nos den procuración e impartición de justicia por décadas”.

Pero también los medios deben ser verdaderamente libres para ayudar en este punto, pues su modelo económico “contempla, desde principio de laño, un porcentaje importante de ingreso del gobierno, entonces ya estás rompiendo las reglas básicas de ética periodística”.(IBERO CIUDAD DE MÉXICO)