NOTICIAS FALSAS,

  • ACCESIBILIDAD, HIPERCONECTIVIDAD Y FÁCIL PUBLICACIÓN, FÓRMULA PARA EL ÉXITO DE NOTICIAS FALSAS

    • No hay diferencia clara entre lo que históricamente se conoce como propaganda y las noticias falsas: son un modo de modificar la opinión de una persona o grupo social al presentarle información imprecisa, incorrecta o exagerada

    Ciudad de México, 28 de octubre de 2018.- Las noticias falsas siempre han existido, pero en la actualidad se ha acelerado su proceso debido a la accesibilidad de la información, la hiperconectividad y la facilidad de su publicación. Ahora todo es rápido, sencillo y simple.

    La tecnología es tan veloz que los métodos para verificar la validez de la información, su origen, fuente y responsabilidad, entre otros aspectos, ya no son asumidos o aplicables, indicó Fabián Romo Zamudio, director de Sistemas y Servicios Institucionales de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC) de la UNAM.

  • MIEDO A SISMOS, VIOLENCIA Y A NOTICIAS FALSAS, AMENAZA PARA LA SALUD FÍSICA Y PSICOLÓGICA

    • Silvia Morales, especialista en el tema, indicó que de acuerdo con estudios realizados en la Facultad de Psicología hay un aumento en la población con miedo a que ocurra lo peor o a morir sin razón aparente 
    • Hay un mayor riesgo a padecer depresión, tristeza profunda o conductas de riesgo como las adicciones
    • Esta facultad ha puesto a disposición de la comunidad universitaria, y de la población en general, un sistema de atención pronta y oportuna a través del teléfono 50250855, con 30 líneas

    Ciudad de México, 22 de septiembre de 2018.- El miedo a los sismos, a la violencia, a la inseguridad y a las noticias falsas que circulan en las redes sociales se ha constituido como una amenaza de daño físico o psicológico que pone en riesgo la vida de las personas e impide un desarrollo favorable, apuntó Silvia Morales Chainé.

    La coordinadora de los Centros de Formación y Servicios Psicológicos de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM indicó que los temblores de septiembre de 1985 y de 2017 han dejado profunda huella en los mexicanos, por lo que el temor es una de las principales emociones ante la posibilidad de un movimiento telúrico.